El “proletariado del siglo XXI”

Hoy primero de mayo se conmemora en casi todo el mundo, incluyendo a Nicaragua, el Día Internacional de los Trabajadores. La Iglesia católica, por su parte, celebra la festividad de San José Obrero, el padre de Jesucristo, quien era carpintero en la ciudad de Nazaret.
En este día los Estados comunistas y de regímenes autoritarios de orientación socialista realizan pomposas celebraciones presididas por las autoridades de gobierno. Y en los países libres, sindicatos y partidos de izquierda salen a las calles para plantear reivindicaciones laborales y cuestionar a los poderes públicos.
La celebración del Día de los Trabajadores se vinculó al comunismo desde sus orígenes. Fue proclamada en París, en 1899, por un congreso socialista internacional, en homenaje a varios dirigentes obreros que en 1886 fueron ejecutados en Chicago, Estados Unidos, después de una violenta manifestación en demanda de la jornada laboral de ocho horas diarias.
A partir del triunfo de la revolución rusa de 1917, la celebración del Día de los Trabajadores se convirtió en una jornada comunista internacional. La doctrina comunista asoció a los trabajadores asalariados con la categoría de proletariado establecida por Carlos Marx, como la clase revolucionaria de la sociedad moderna que estaba determinada por la historia para derrocar a la burguesía y abolir el capitalismo en todo el mundo.
Con la desaparición del sistema comunista a finales de los años 80 del siglo XX, en Rusia y los países europeos donde fue impuesto al terminar la Segunda Guerra Mundial, el mito del proletariado como sepulturero del capitalismo se debilitó hasta desaparecer. Desde entonces, los militantes políticos e intelectuales contrarios a la democracia han buscado otros grupos sociales para darles la credencial de vanguardia revolucionaria, en sustitución del viejo proletariado que se “aburguesó” con la prosperidad del capitalismo.
Ahora se asegura que la pandemia del Covid-19 o coronavirus, ha venido a ser “el proletariado del siglo XXI” que destruirá y enterrará al capitalismo. Según esta curiosa tesis que fue planteada en la publicación Rusia Today por el filósofo, sicoanalista e investigador cultural esloveno, Slavov Zizek, el coronavirus o Covid-19 ha paralizado la economía mundial y socavado la globalización económica. Asegura que cuando termine la pandemia, el capitalismo se habrá hundido en una crisis profunda, integral e insalvable, y será sustituido por un “nuevo modelo” económico y social. No dicen qué “modelo”, pero es obvio que se refieren al socialismo que ha fracasado en todas partes donde se ha impuesto.
Por el contrario, el capitalismo ha demostrado a lo largo de su historia que tiene la capacidad necesaria para superar todas las grandes crisis que ha afrontado, desde las pandemias hasta las guerras mundiales y las masivas quiebras financieras. El capitalismo ha sido el motor del progreso científico, técnico, cultural, económico y social, desde la primera revolución industrial de los siglos 18 y 19, hasta la revolución tecnocientífica de la época actual.
Y su éxito se ha fundado en la interacción de clases de los trabajadores asalariados, técnicos y profesionales, con los emprendedores, empresarios e inversionistas de toda magnitud.

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